viernes, julio 17, 2009

Buscando imágenes de almendros, me reencontré con esta joyita de J.L. Borges. A veces me pregunto si que haya sido tan buen cuentista y ensayista nos hace desperdiciar al poeta, el Borges que a mí más me gusta:

PARA UNA VERSIÓN DEL I CHING
El porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer.
No hay una cosa que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable
cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida es la senda futura y recorrida.
Nada nos dice adiós. Nada nos deja.
No te rindas. La ergástula es oscura,
la firme trama de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas, está Dios que acecha.

Frente a la fatalidad, la certeza de que está siempre la posibilidad del kairós, de la gracia, que como tal, suele ser inesperada.... saber que las grietas son el camino que muchas veces elige Dios para manifestarse..

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