martes, marzo 20, 2007

Patrono de causas perdidas

Tras una visita a una iglesia que estaba bajo su patronazgo, meis papás me trajeron una medalla con la imagen de Judas Tadeo. Hubiera preferido otra: ¡hay tantos más simpáticos entre los santos! Y además de San Judas, más allá de una preguntita que le hace a Jesús durante la última cena, no se sabe nada.

Pero luego descubrí que era el patrono de las causas perdidas. Y eso me gustó. Porque estamos tan llevados por criterios de eficiencia, productividad y rendimiento que no está de más recibir un recordatorio de que a veces hace falta zambullirse en algo sin estar calculando, entregarse generosamente porque aunque la causa esté pérdida, más se pierde si uno empieza a ponerle coto y medida al corazón. Así que, si alguna vez nos pasa, San Judas... ruega por nosotros.
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