lunes, marzo 12, 2007

Escuchando a Chet Baker



Hace un par de años un compañero de seminario me introdujo en el mundo del jazz. Así que empezaron a desfilar por el paisaje musical Ella Fitzgerald; Louis Armstrong, el gran Satchmo; Diana Krall y, entre otros más, Chet Baker, a quien desconocia por completo... y ahora, cuanto más lo escucho, más me gusta.

Suena triste y dulce a la vez, Chet. Cuando uno lee algo sobre su vida, entiende por qué. Por las dudas, no escuchen The thrill is gone si no están de ocho puntos para arriba en su estado de ánimo. Pero vale la pena. Porque el lamento es parte de la experiencia humana. Y convertirlo en canción también.


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