viernes, junio 29, 2007

Murió pobre y olvidado...

... dijeron de más de un personaje histórico... Terrible, ¿no es cierto? Pensar que tantas vidas se silencian y se pierden en una nada donde no hay lugar para rostros ni voces.

Quizás por eso uno de los atributos que parece estar más cercanos al corazón de Dios es el de la memoria... se repite como una letanía en la plegaria eucarística: "Acuérdate de tu Iglesia... acuérdate de nuestros hermanos que se durmieron... acuérdate"... La memoria de Dios, infinita como su amor, permite que nada ni nadie se desintegren en la nada... toda la historia, todo gesto de amor escondido, toda lágrima que para otros es inútil, todo arrojo desinteresado, todo, todo, todo... está guardado en el recuerdo de Dios. Para que nadie se pierda.

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