sábado, junio 23, 2007

Sobre la cruz

Un cura dijo una vez que la cruz era tener el corazón muy grande y los brazos muy chiquitos. Jesús nunca ama tanto como en la cruz. Sin embargo, nunca parece estar más impotente... y ahí se está regalando la salvación del mundo.
Cuando queremos ayudar al otro y encontramos rechazo; cuando no parecen surgir las palabras de consuelo o aliento a pesar de nuestro esfuerzo; cuando tenemos tanto deseo como imposibilidad de hacer algo por aquellos que amamos... ¿será un eco de ese misterio? De algún modo misterioso... ¿estaremos participando en ese amor crucificado que salva en su entrega confiada?

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