viernes, agosto 19, 2011

El guardián de mi nombre

Al vencedor, le daré de comer el maná escondido,
y también le daré una piedra blanca, 
en la que está escrito un nombre nuevo 
que nadie conoce fuera de aquel que lo recibe. 
(Apocalipsis 2, 17)

Lo que me salva
es saber que vos sos el guardián de mi nombre.
Si el misterio de mi historia,
atravesada por tantas tormentas
descansara en mí
¿cómo gustar mi verdad más profunda?

Pero vos sos el guardián de mi nombre.

Mi vida está en tu corazón
y por eso,
tengo un lugar al cual siempre volver
para encontrarme con vos y conmigo
para saber que sigo siendo amado
y sigo siendo, simplemente.

Y al final del camino
cuando llegue la hora
recibiré de tus manos
mi nombre, guardado por tu amor
el único lugar seguro.



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