viernes, septiembre 18, 2009

Ser parte de algo nuevo



Todos tenemos la posibilidad de evangelizar en cada momento y situación de nuestras vidas. Pero cuando uno tiene la oportunidad de comenzar algo, de abrir las puertas de la Iglesia y del corazón de Jesús por primera vez a alguien o a un grupo, esa es una verdadera gracia, un verdadero regalo. Porque uno puede experimentar al mismo tiempo lo frágiles y chiquitos que somos (y eso nos hace más humildes) y lo grande que es Dios. Es necesario tener fe, sin embargo. Fe y esperanza para confiar en la obra de Jesús y para adivinar lo grande que Dios está gestando en este principio humilde.
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