sábado, diciembre 30, 2006

Aprender la ternura

¿En qué momento de la vida nos olvidamos de la ternura? ¿Por qué será que tantas veces entramos al santuario del otro con tanto descuido?

Y lo curioso es que los heridos son antes que nada los cercanos, los más vulnerables de todos.

Quizás sea porque la ternura hoy necesita ser aprendida, como un idioma difícil pero necesario, como un compromiso ineludible con tanta gente herida...
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