jueves, noviembre 29, 2007

En torno al Adviento

Ya falta poco para que comience Adviento. Si bien nada le gana a la belleza del Triduo y el tiempo Pascual, y cada uno de los tiempos del año litúrgico tiene su riqueza y particularidad, Adviento es (me animo a decir), el que nos regala una espiritualidad más adecuada al tiempo en que vivimos.

Estoy cada vez más convencido de que si en otras épocas hemos atravesado crisis de fe, hoy pareciera estar en juego la esperanza. Muchas personas creen (en distintas cosas) pero aún dentro de ellas muchos parecen sucumbir al resentimiento, la desesperación, la mirada apocalíptica y los malos augurios.

Entonces hace hace falta darnos cuenta que uno de los títulos de Cristo es "El que está viniendo". El futuro tiene dentro de sí la semilla escondida de Jesús. Si logramos percibirla, encontrarla, entonces la herida puede ser surco y lo que se cae y rompe abono fértil para un mañana nuevo.

Cristo está viniendo, está llegando... Por eso es tiempo de profetas, que no son sólo ni tanto mensajeros del futuro sino auscultadores del presente, capaces de percibir la presencia de Dios en la historia.

Él se acerca... por eso la imagen de este tiempo es María, embarazada de amor y de confianza en que el plan de Dios se cumplirá, porque no hay nada imposible para él.

Jesús sale a nuestro encuentro... por eso hay que estar atentos, vigilantes, a la expectativa.

Adviento de Dios, Adviento de vida, Adviento de esperanza.
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