martes, marzo 02, 2010

Una ausencia tan prolongada...

... merece una explicación. Si bien, como saben, no soy de hacer comentarios personales en el blog, este tiempo estuvo marcado por mucho trabajo pastoral, un cambio de residencia (hace tres días me cambié de parroquia y por lo tanto estos han sido meses de cierre, transición y apertura de una experiencia nueva) y un extenso verano fuera de la parroquia (misión, vacaciones, misión de nuevo). 

Pero por suerte siempre quedan rescoldos que permiten volver a encender el fuego.

Así que estamos, tratando de seguir al servicio del mismo. ¡Ya van cinco años! y hay más antorchas para encender... Ojalá que haya quien encuentre aquí lo necesario para la suya.



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