martes, marzo 02, 2010

Algo loco

Cada tanto, está bueno animarse a hacer algo un poco loco. Y con esto no hablo de hacer tonterías. Hablo de otras locuras, de esas que realmente prácticamente nadie se anima a hacer.

Tener un gesto de esos inesperados. Dejar la vida en un acto de entrega de esos que por desmesurados nos recuerdan que la única medida del amor es el amor mismo.

Jugarse por alguna causa perdida. Ponerse del lado del más débil. Por una vez, pensar que vale la pena hacerse el héroe y meterse en un problema por la justicia y la verdad.

Por una vez, perdonar. Y no mirar atrás, porque el perdón justamente anticipa el futuro y lo va generando desde ahora.

Animarse a soñar en grande. ¡Qué triste cuando nuestros sueños, que son muchas veces la reserva de vida del corazón, también son pequeños!

Pensar que a lo mejor, a lo mejor, lo de cambiar al mundo sí nos sale.

Dar un salto de fe. Y confiar. En Él. Y en uno mismo. 
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