viernes, diciembre 12, 2008

Para ayudarnos a esperar

Dadme para mi vida
todas las vidas,
dadme todo el dolor
de todo el mundo,
yo voy a transformarlo
en esperanza

Pablo Neruda, El hombre invisible


Hoy, más que nunca, descubro en estas palabras de Neruda algo que sólo puede aplicarse a Jesús. Es necesario ir al centro de la Pascua, al corazón ardiente del Cordero, del crucificado y resucitado para que el dolor se convierta en ofrenda, para que las puertas cerradas se conviertan en oportunidad, para que encontremos, en medio de todo, un motivo para seguir esperando, una luz que nos indique el camino.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué lindo!...pasar por aquí...
Irene

alejops dijo...

No le puedo ver otro sentido al poema, parece pensado para Cristo.
Gracias por la entrada

DE LA MANO DE TERESA DE JESUS dijo...

Transformarlo en espera. me quedo con esa frase para la reflexion. Un abrazo y Feliz Navidad. Teresa

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tu blog.Te ofrezco el mio.Quesigamos al servicio del Fuego.un abrazo en el Señor.http://dialogosenelcarmelodescalzo.blogspot.com

A Voz do Silêncio dijo...

Dios le bendiga mucho y a tu camino por este blog del Fuego Divino. También te ofrezco el mio, tan pobrecito.Paz y bien.