viernes, febrero 29, 2008

Una palabra que crece dentro nuestro

En distintas oportunidades, se nos dice una palabra que nos marca. Una frase, un consejo que se nos entrega, a veces, inclusive, al principio de la vida. El paso del tiempo hace que esa palabra crezca dentro nuestro, y que lo que tal vez fue algo dicho para una situación concreta tenga también luz para otras situaciones.

Durante los años del colegio practiqué tae kwon-do. Uno de los momentos esperados (y temidos) era cuando el maestro empezaba a entrenarnos en la rotura de maderas. Como todo lo demás en el arte marcial, era más cuestión de técnica y concentración que de fuerza.

Creo que el maestro debe haberse percatado de la cara de miedo que tenía al enfrentar la madera. Y me dijo: "No pienses en la madera. Pensá más allá de ella. Si te concentrás en la tabla, te vas a a romper el pie. Si mirás más allá, rompés la madera".

Por suerte se rompió la madera (y no el pie). Pero ese consejo me quedó para otras ocasiones. Una dificultad, un obstáculo, puede enceguecernos. Tomar un tamaño desproporcionado, y volverse lo único que vemos en el camino. Si logramos ubicarnos bien, concentrarnos más allá de él, sin ahogarnos en un vaso de agua, sin darle más importancia que la que se le debe dar, superamos el momento.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

y quizás para superar nuestras miserias, nuestros límites, nuestro pecado podamos aplicar una técnica parecida...

Libre Pensamiento dijo...

Si es posible que así sea en la vida, como con la madera. Pero desde hace años he descubierto que el mejor modo es dar pequeños pasos. Creo que no me ayuda mucho pensar "más allá de la madera" sino saber exactamente dónde esta la madera.

Me imagino que cada uno tiene su técnica.

Anónimo dijo...

Que bien me vino esta última reflexión, es lo que necesitaba antes de irme a dormir.

Abrazo, Mason