domingo, mayo 18, 2008

Apuntes homiléticos: Fiesta de la Santísima Trinidad

Con los curas de la parroquia charlamos siempre lo que vamos a predicar este fin de semana, para compartir lo que la Palabra le sugiere a cada uno y para ir "hilando" temas y perspectivas. Esto es lo que salió de nuestro último encuentro para la fiesta de la Trinidad, acompañado por algunos textos del Magisterio.

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El cierre del tiempo pascual nos abre a la experiencia del tiempo durante el año. Después de haber recorrido el camino de la cruz y la resurrección, nos sumergimos de nuevo en el camino cotidiano de la Iglesia, pero siempre desde una mirada profunda, de fe. Caminamos ahora sabiendo que el año “está salvado”, que transitamos nuestra vida diaria pero siempre con el corazón puesto en la pascua, buscando descubrir la presencia del Resucitado en “lo de siempre”.

Pero además, como si la alegría de Pentecostés quisiera prolongarse aún un poco más, el tiempo pascual nos deja con dos regalos, frutos de la venida del Espíritu Santo que con tanto fervor e insistencia invocamos este último fin de semana: la revelación del corazón de Dios, cuyo nombre es Trinidad, comunión amorosa y misionera de personas; y el don de la Eucaristía, donde Dios no sólo se nos revela sino que nos comunica su amor, que celebramos al actualizar el misterio pascual de Jesús.

Así, celebramos hoy la fiesta de la Santísima Trinidad, un misterio de Alabanza y Comunión.

Antes que nada, esta es una fiesta de Alabanza... contemplamos deslumbrados y agradecidos el misterio de este Dios que con la venida del Espíritu se revela plenamente. Es un Dios de amor que se entrega, que sale a buscar al hombre. Tanto el texto del Éxodo como el de la carta de Pablo y el Evangelio tiene un elemento común: son revelaciones de este amor de Dios en medio de situaciones complejas, conflictivas. Difíciles.

Pareciera que cuanto más aparece en el mundo la dureza de corazón del hombre, más se empeña Dios en salir a nuestro encuentro con su misericordia y su gracia, en revelarnos que su plan para nosotros es de amor y salvación. La lectura del Éxodo está puesta en un contexto de infidelidad religiosa; la comunidad de Corinto atraviesa serios conflictos internos y divisiones; y Nicodemo, que es quien recibe el anuncio de Jesús, busca a tientas en medio de la noche y las dudas.

Por eso mismo, hoy nos acercamos para agradecer y dejarnos iluminar una vez más por este misterio de amor. La liturgia es el mejor marco para vivir esto, y las lecturas también tienen esta tonalidad litúrgica. Moisés cae de rodillas frente al amor compasivo de este Dios fiel y “lento para enojarse”, así como nosotros aquí nos ponemos de rodillas para contemplar humildemente la entrega de Jesús en la Eucaristía; el saludo de la paz que Pablo propone es el mismo de nuestras celebraciones eucarísticas, la expresión de esa comunión que Dios quiere regalarnos y que brota del ser más profundo de Dios.

Y como siempre, del misterio de alabanza y celebración brota nuestro compromiso de vida. Como celebramos, así queremos vivir. Por eso, el amor de la Trinidad... ese amor jugado, comprometido, es el que tiene que ir transformando nuestro corazón para que nosotros traduzcamos esa comunión en nuestra vida cotidiana. En medio de los numerosos desgarros que encontramos en nuestra sociedad; en nuestros barrios y en nuestras casas; en nuestras amistades; en los matrimonios, etc., estamos invitados a desarrollar un verdadero servicio de comunión.

La experiencia de esta unión profunda que Dios vive y que nos participa tendría que lanzarnos a buscar superar discordias y divisiones, a tener una actitud que deje de lado competencias, prejuicios, divisiones... para en cambio construir proyectos en común, uniones sólidas, vínculos verdaderos. Cuando descubrimos esto nos damos cuenta que esta fiesta de la Santísima Trinidad está muy lejos de ser un acontecimiento que no toca nuestra vida diaria: por el contrario, llega al corazón de muchos de los desafíos que hoy como familia y como Iglesia debemos enfrentar.

Todos tenemos en nuestro corazón limitaciones y dificultades para asumir este servicio de comunión. Por eso, acerquémonos con fe a la Palabra de Dios y a la Eucaristía, donde descubrimos una vez más a la Santísima Trinidad obrando constantemente, actuando en medio nuestro, saliendo a nuestro encuentro para comunicarnos su vida y su amor. Nuestro mundo, herido tantas veces por violencia y peleas, encontrará en nuestro servicio un signo más de la comunión que Dios quiere ofrecer a todos los hombres.


Textos magisteriales

Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo.

¿Qué significa todo esto en concreto? También aquí la reflexión podría hacerse enseguida operativa, pero sería equivocado dejarse llevar por este primer impulso. Antes de programar iniciativas concretas, hace falta promover una espiritualidad de la comunión, proponiéndola como principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano, donde se educan los ministros del altar, las personas consagradas y los agentes pastorales, donde se construyen las familias y las comunidades. Espiritualidad de la comunión significa ante todo una mirada del corazón sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado. Espiritualidad de la comunión significa, además, capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico y, por tanto, como « uno que me pertenece », para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad. Espiritualidad de la comunión es también capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un « don para mí », además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente. En fin, espiritualidad de la comunión es saber « dar espacio » al hermano, llevando mutuamente la carga de los otros (cf. Ga 6,2) y rechazando las tentaciones egoístas que continuamente nos asechan y engendran competitividad, ganas de hacer carrera, desconfianza y envidias. No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos de la comunión. Se convertirían en medios sin alma, máscaras de comunión más que sus modos de expresión y crecimiento. Juan Pablo II, Novo Millenio Ineunte 43.

Del Documento de Aparecida

240. Una auténtica propuesta de encuentro con Jesucristo debe establecerse sobre el sólido fundamento de la Trinidad-Amor. La experiencia de un Dios uno y trino, que es unidad y comunión inseparable, nos permite superar el egoísmo para encontrarnos plenamente en el servicio al otro. La experiencia bautismal es el punto de inicio de toda espiritualidad cristiana que se funda en la Trinidad.

241. Es Dios Padre quien nos atrae por medio de la entrega eucarística de su Hijo (cf. Jn 6, 44), don de amor con el que salió al encuentro de sus hijos, para que, renovados por la fuerza del Espíritu, lo podamos llamar Padre: Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su propio Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo el dominio de la ley, para liberarnos del dominio de la ley y hacer que recibiéramos la condición de hijos adoptivos de Dios. Y porque ya somos sus hijos, Dios mandó e Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, y el Espíritu clama: ¡Abbá! ¡Padre! (Ga 4, 4-5).

Se trata de una nueva creación, donde el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, renueva la vida de las criaturas.

242. En la historia de amor trinitario, Jesús de Nazaret, hombre como nosotros y Dios con nosotros, muerto y resucitado, nos es dado como Camino, Verdad y Vida. En el encuentro de fe con el inaudito realismo de su Encarnación, hemos podido oír, ver con nuestros ojos, contemplar y palpar con nuestras manos la Palabra de vida (cf. 1 Jn 1, 1), experimentamos que el propio Dios va tras la oveja perdida, la humanidad doliente y extraviada. Cuando Jesús habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca la dracma, del padre que sale al encuentro de su hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras, sino de la explicación de su propio ser y actuar.

Esta prueba definitiva de amor tiene el carácter de un anonadamiento radical (kénosis), porque Cristo “se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz” (Flp 2, 8).

jueves, mayo 01, 2008

A Santa Cata

Te conocí hace más de diez años... y todavía me seguís sorprendiendo... ¿cómo decir algo sobre vos? Pero si puedo animarme a decirte algo a vos, animarme a decirte que de vos aprendo a querer a la Iglesia con ese amor ardiente, sufrido y sincero. Solamente el que ama dice la verdad... ¡y vos la decías y cómo!

Descubro en vos esa presencia que enamora... totalmente "encatalinado", uno más de tantos caterinati que seguís dando a luz a lo largo del tiempo. Ese carisma que brota de estar en esa comunión profunda con el fuego. Esa pasión hecha sangre, hecha letra... Y la vida entregada hasta el último instante, hasta el último soplo, hasta la última gota... con el corazón en la mano, traspasado y ardiente. ¿Cómo no consumirte? Si estabas hecha de fuego, vos lo dijiste... seguí rezando por nosotros, llevanos al encuentro con ese amor loco de Dios, conducinos al corazón de la Trinidad enamorada.

Una canción de Phil Collins

Uno vuelve a escuchar algunos temas y claro, el tiempo va cargando las palabras de nuevo sentido, les da otro fuego, otra intensidad. Sonaba "Take me Home" en mi compu y me dejé llevar por el estribillo de la canción. Tiene una mezcla de quebranto y esperanza... esa mezcla que tenemos siempre que queremos volver a casa. Todos tenemos algo de ese deseo, de llegar a ese lugar o esa persona que nos hace sentir "estás en casa. Ya no hay nada que temer, no hay nada que te haga falta. Es la hora del descanso y del amor, del abrazo y el llanto".

Reunirnos

No es fácil juntarse. El corazón quiere encontrarse pero cercanía también es sinónimo de fricción, y donde hay fricción... no tardan en saltar chispas.
Sin embargo, ¡es tan necesario! Al menos para saber que no estamos solos. Al menos para compartir un poco de la lucha y la pregunta.
¿Quién sabe? Tal vez salgamos con la certeza de que en el otro se escondía un tesoro. O entendemos un poco mejor las heridas, propias y ajenas. Quizás, alguna inclusive se restañe.
Algo del otro se queda con nosotros. Algo nuestro se va con el otro. No es poco, ciertamente no es poco... aunque haga falta seguir juntándose.

domingo, abril 27, 2008

Preguntas

Una buena pregunta para hacerse cada tanto es: ¿cuál es el nombre de mi esperanza? ¿Cuál es el deseo profundo, el cimiento donde descansan todos mis anhelos? ¿Dónde está el centro de mi laberinto?

Preguntar desbroza el camino para que el deseo verdadero aparezca entre las miles de pequeñas iniciativas que nos mezquinan el alma.

sábado, abril 26, 2008

Apuntes sueltos sobre el Evangelio de este Domingo (6° Domingo de Pascua, Ciclo A)

  • Jesús nos abre en el Evangelio de este domingo a la invocación y espera del Espíritu Santo. En el contexto del largo discurso de despedida que el Señor realiza en los capítulos 13-17, aparece ahora esta promesa del Espíritu, con un título particular, "Paráclito", palabra que se puede traducir de diversos modos: Abogado, Consolador, Valedor, Protector. Lo importante es que todas ellas sugieren una presencia nueva en la vida del discípulo. A la presencia de Jesús se suma ahora la de una nueva compañía, que sin embargo está directamente relacionada con el Señor, como el discurso luego irá explicitando: recordará lo de Jesús, dará testimonio de él, mostrará dónde está el pecado, el juicio y la justicia... Como dice de un modo elocuente San Juan Damasceno el Espíritu es "el enunciador del Verbo", es quien nos explica y nos introduce en el misterio de Jesús.
  • El Espíritu es entonces la cercanía misma de Jesús, la certeza de su presencia y su gracia actuando en nuestro corazón, revelándonos a Jesús vivo en medio nuestro. El mundo no puede recibirlo porque no tiene esa experiencia de Jesús, pero los discípulos sí.
  • El Espíritu Santo nos introduce en esa comunión misteriosa, íntima y profunda que existe en el corazón de Jesús: la comunión con el Padre. El vínculo entre Jesús y el Padre, así como es de hondo, es también de abierto: pareciera que cuanto más profundo es el amor, más desea abrirse a otros, donarse.
  • Por eso el discípulo sabe que nunca "se queda huérfano". Es curioso. En el libro-entrevista "Año 1000 - Año 2000: la huella de nuestros miedos" el historiador Georges Duby comentaba que el miedo a la soledad es algo muy propio de este tiempo que ha sido desconocido para épocas anteriores. Frente a un mundo que no conoce al Espíritu y por tanto, no sabe de vínculos y lazos profundos, el cristiano en cambio se siente sumergido en una comunión profunda que lo afianza, lo enriquece y también lo compromete.
  • La fragilidad de las relaciones contemporáneas es un tópico común de numerosos análisis, conversaciones y debates. Frente a este desafío de nuestro mundo, estamos llamados a anunciar la buena noticia de un Dios que da a nuestro amor una hondura inaudita, una capacidad de recibir y dar amor única. Por decirlo así, el Espíritu Santo le da a nuestro amor "un gusto a Trinidad", a esa comunión infinita que sin embargo, se revela como por destello y reflejo en nuestro amor cotidiano. "Donde ves el amor, allí está la Trinidad" decía San Agustín. Estamos invitados a darle al mundo este testimonio, el de un amor que se manifiesta antes que nada en una unidad profunda, verdadera, comprometida.
  • Estos días, entonces, nos abren a la espera y la invocación del Espíritu. Pidámosle al Paráclito que sea realmente esa presencia compañera. Que nos ayude a vivir como Jesús, amados por el Padre y entregados por amor a los demás. Que nos consuele frente a las heridas, los desgarrones y limitaciones del amor que todos experimentamos... para poder vivir en una comunión cada vez más profunda, para poder ser "otros paráclitos" frente a tantas personas que hoy se experimentan desvalidas, solitarias y abandonadas.
  • En la Eucaristía es donde este Evangelio se cumple de un modo único. El Espíritu nos da a Jesús, que a su vez nos hace entrar en comunión con el Padre y entre nosotros. De aquí salimos conscientes y renovados en ese amor. Llevemos a nuestras casas este deseo de "guardar" lo celebrado aquí, de ir imprimiendo en nuestras casas, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, el sello amoroso de Dios, que viene a rescatarnos de la soledad por la acción del Espíritu Santo.


lunes, abril 21, 2008

Apostilla a las lecturas de este último domingo (5° Domingo de Pascua, Ciclo A, Jn 14 1-12)

1. Jesús viene a revelarnos quién es Dios, el verdadero rostro de Dios

  • Este es uno de los grandes temas del Evangelio de Juan. Nadie conoce a Dios, salvo Jesucristo, que es quien nos lo da a conocer. Jesús es el "exégeta" del Padre (quizás con el lenguaje de hoy diríamos que es el biógrafo autorizado). Dios es un Padre que nos quiere, que quiere darnos vida, ¡vida en serio!
  • Toda la vida de Jesús es un transparentar al Padre. Para entender quién es Dios y cómo es con nosotros, tenemos que ver la vida de Jesús. No sólo es importante saber que Jesús es Dios, sino también que Dios es Jesús, es decir, que en él descubrimos el corazón de Dios. Como decía Juliana de Norwich, donde Cristo es contemplado, la Trinidad es comprendida.

2. Acá venimos a encontrarnos con esa imagen de Dios.

  • Jesús va purificando de a poco nuestra imagen de Dios, depurándola de las experiencias negativas que a veces no nos permiten terminar de confiar. Ninguna experiencia de paternidad es perfecta, e inevitablemente la trasladamos a nuestra relación con Dios (con sus elementos positivos y negativos). El Pseudo Dionisio advertía del riesgo de los términos demasiado cercanos para aplicar el misterio de Dios (nadie pensaría que Dios es una Roca en serio, pero en cambio la aplicación de nuestra historia vincular a las categorías de Padre o Hijo pueden darse con más facilidad). Pero no se trata de desvincularse de la imagen del Padre (¡que es justamente lo que vino a revelarnos Jesús!) aunque sí de purificar y ampliar esa imagen. La contemplación de Jesús realiza esta tarea.

3. Hoy, es la Iglesia el lugar donde el Padre se va revelando

Estamos llamados a hacer esta experiencia profunda, para transparentar al mundo el amor del Padre. Eso es lo que atrae... Evangelizar es mostrarle al otro que es amado por Dios. Qué hermoso sería si uno pudiera decir “Yo salgo de la celebración sintiéndome amado”, sintiendo ese amor del Padre por el que Jesús dio la vida para que nosotros también vivamos como hijos suyos.

La Iglesia, como “comunidad de amor”,
está llamada a reflejar la gloria del amor de Dios
que es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo.
En el ejercicio de la unidad querida por Jesús,
los hombres y mujeres de nuestro tiempo se sienten convocados
y recorren la hermosa aventura de la fe.
“Que también ellos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea” (Jn 17, 21).
La Iglesia crece no por proselitismo sino “por ‘atracción’:
como Cristo ‘atrae todo a sí’ con la fuerza de su amor”.
La Iglesia “atrae” cuando vive en comunión, pues los discípulos de Jesús serán reconocidos
si se aman los unos a los otros como Él nos amó (cf. Rm 12, 4-13; Jn 13, 34).
(Documento de Aparecida, 159)

El abrazo



Sólo puedo ofrecerte
espacio abierto
el hueco de mis brazos
para que descanses
al menos por un rato

no tengo palabras
no tengo respuestas
no hacen falta tampoco

pero tal vez, apenas,
ese espacio vacío
sea lo que estás buscando
para que descanses
al menos por un rato

jueves, abril 17, 2008

A veces, de golpe, sin que nada lo prepare ni lo anticipe, me asalta la alegría, la emoción, el gusto... inclusive en algunos momentos de tristeza, de dolor o cansancio. Primero me sorprendo, pero después me sonrío y pienso "seguro que alguien acaba de rezar por mí".

lunes, abril 14, 2008

Contemplata aliis tradere


Y de tanto mirarte, nos salvemos.
El Contemplado, de Pedro Salinas



Tejer el corazón con hilos de Evangelio
escuchar tu historia hasta que sea nuestra
o mejor, hasta que nuestra historia
se lea calcada en tus relatos


Aguzar la mirada, para encontrar tu huella
aprender las inflexiones de tu alma
y el tono de tu vida

Hasta estallar de Palabra
en un parto constante
hasta hacer de todo el día
predicación silente

lunes, abril 07, 2008

Sin miedo al futuro

En una oportunidad, tuve la suerte de escuchar una excelente conferencia de un sacerdote hablando sobre la Iglesia y la transmisión de la fe. En un momento dijo algo que se quedó dándome vueltas en el corazón. Habló del miedo al futuro que suele aparecer en la Iglesia.

Momentos difíciles como este cambio de época que atraviesa nuestro mundo, pueden hacernos caer en la tentación de replegarnos y pensar que es el momento de cerrar filas frente al mundo. Pero eso es empezar a morir. Sobre todo, es una falta contra la esperanza, es pensar que el Señor de la Historia ha dejado de acompañarnos por el camino.

Si creemos en Jesús resucitado y vivo en medio nuestro, sabemos que todo tiempo y todo lugar está grávido de su presencia. Jesús está también hoy caminando junto a nosotros, mostrándonos a través de la Palabra el plan salvador de Dios.

El Espíritu Santo, que trae siempre consigo la novedad de Dios y la fidelidad al origen, nos irá mostrando el rostro de Jesús en este recodo de la vida y la historia. Él nos mostrará el modo de
encontrar a Jesús resucitado y nos permitirá a nosotros ponerle palabra y gestos a su amor.

Un amor manso y resucitado

El símbolo del Cordero me resulta cada vez más fascinante. ¡Ayuda tanto a descubrir cómo es el amor salvador de Dios!

Jesús es el Cordero degollado y resucitado, el que permanece de pie. Sólo él puede abrir el libro, es decir, sólo su amor manso y victorioso nos permite intuir la trama escondida de la historia, esa trama que sólo descubren los humildes y sencillos como él.

La imagen del Cordero tira por el suelo todas nuestras pretensiones de poder y triunfalismo, todas las ambiciones escondidas a veces detrás de los proyectos más nobles: no hay lugar sino para la ofrenda herida y vulnerable del amor. Sólo ese amor salva de verdad, esa ternura de Dios que transforma el dolor en ofrenda.


Uno relaciona fácilmente la imagen del Cordero con la serenidad y la pobreza del Señor en la cruz... pero el Resucitado no pierde esa pobreza. La presencia del Resucitado tiene la luz serena de la mañana, que no encandila sino que alumbra despacio, quitando el frío del alma y llenando de esperanza el corazón.

Amor pobre y callado, mansedumbre que salva... enseñanos a amar como vos.

viernes, febrero 29, 2008

Despojarse de todas las saciedades
hasta que la sed
nos lleve a casa
a la fuente
donde el anhelo no duerme
sino que resucita

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Para ser manantial
primero ahondarse
convertirse en sed y en grito
en esperanza

Una palabra que crece dentro nuestro

En distintas oportunidades, se nos dice una palabra que nos marca. Una frase, un consejo que se nos entrega, a veces, inclusive, al principio de la vida. El paso del tiempo hace que esa palabra crezca dentro nuestro, y que lo que tal vez fue algo dicho para una situación concreta tenga también luz para otras situaciones.

Durante los años del colegio practiqué tae kwon-do. Uno de los momentos esperados (y temidos) era cuando el maestro empezaba a entrenarnos en la rotura de maderas. Como todo lo demás en el arte marcial, era más cuestión de técnica y concentración que de fuerza.

Creo que el maestro debe haberse percatado de la cara de miedo que tenía al enfrentar la madera. Y me dijo: "No pienses en la madera. Pensá más allá de ella. Si te concentrás en la tabla, te vas a a romper el pie. Si mirás más allá, rompés la madera".

Por suerte se rompió la madera (y no el pie). Pero ese consejo me quedó para otras ocasiones. Una dificultad, un obstáculo, puede enceguecernos. Tomar un tamaño desproporcionado, y volverse lo único que vemos en el camino. Si logramos ubicarnos bien, concentrarnos más allá de él, sin ahogarnos en un vaso de agua, sin darle más importancia que la que se le debe dar, superamos el momento.


martes, enero 22, 2008

Cuando el miedo tiene nombre

Desde chico me encantaron los cuentos y las novelas de terror. Todavía recuerdo cuando para mi primera comunión me regalaron el libro "¡Socorro!" de Elsa Bornemann, que leí en una tarde pero sufrí durante unas cuantas noches de insomnio, cuando las imágenes de los cuentos parecían volver evocadas por algún ruido desconocido o alguna silueta amenazadora que creaban las sombras de mi cuarto.

Con el tiempo, fui pasando por otros: E. Allan Poe, Lovecraft y su círculo, Stephen King, distintas leyendas y cuentos populares, además de leer bastante sobre los monstruos del mundo real y sobre ovnis, leyendas urbanas, religiones exóticas y demás. A pesar del morbo y del miedo, volvía constantemente sobre estas lecturas. Ciertamente no soy el único, y el constante resurgir del horror en la literatura y el cine da prueba de que hay algo en el género que toca un aspecto del corazón.

Creo que en parte tiene que ver con la dimensión de fantasía y emoción que estos relatos poseen. Pero, más aún, creo que lo que hace que los monstruos, fantasmas, vampiros y engendros varios repueblen constantemente las bibliotecas y cines es que hay una cierta liberación en el relato de horror (Bettelheim decía algo así con respecto a los cuentos de hadas, y creo que en esta misma línea pueden estar los cuentos de miedo).


Aún en los relatos más desesperantes (al estilo de Lovecraft), el horror toma forma, historia y aún nombre en los cuentos de terror. Y eso siempre libera del miedo. Cuando lo temido se hace presente, se disipan las ilusiones: sólo queda la posibilidad de huir o luchar, del valor. El monstruo representa muchas veces esos miedos escondidos en lo profundo, que salen a la luz en las distintas creaturas del horror. Y frente a ellos, surgen también los héroes. Podemos identificarnos con sus luchas, y enfrentar nuestros propios monstruos con más facilidad.

viernes, enero 18, 2008

Escuchando a Amy Winehouse


Es imposible pensar que esa voz de blusera cansada salga de una chica inglesa de 24 años. Pero es así, y entonces mejor dejarse llevar. Esta chica tiene el soul en las venas. Ampliamente recomendable. Especialmente "You Know I'm No Good".
Hace un tiempo (¡más de diez años!) leí un libro llamado "Año mil, Año dos mil, la suma de nuestros miedos". En realidad era una entrevista al célebre historiador francés sobre los miedos que la gente había sentido durante la edad media y los que sentía en la actualidad, comparando los que persistían y hablando de otros nuevos.

Uno de los miedos nuevos, si mal no recuerdo, era el miedo a la soledad. Parece que es un temor que ha nacido con nuestro tiempo. Llama la atención que en medio de tanta comunicación y capacidad de encontrarse, surja también el horror a la soledad.


Quizás porque hoy también sentimos nuestra pequeñez frente a un mundo enorme.
O tal vez porque nuestros vínculos se han hecho más frágiles, "líquidos", en palabras de Bauman.

Por momentos detrás de muchos desenfrenos actuales me parece que late este miedo, esta necesidad de piel que ponga un poco de calidez en medio del frío de la soledad.

¿Cómo se cura el miedo a la soledad? San Juan de la Cruz decía

mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.

Entonces habrá que pensar en modos de estar presentes, de hacer de tantas posibilidades de encuentro medios para la cercanía. No habrá otro modo de curar la dolencia.


viernes, diciembre 07, 2007

Señor, toda certeza nos viene de tu mañana eterno.
Toda fuerza, de tu llamado resonando desde la otra orilla.
Tu Espíritu viene también ahora, a sembrar en nosotros los primeros frutos de la nueva tierra.

Estás llegando con el futuro.
Abrí nuestras manos a tu don siempre nuevo.
Que el pasado no nos inquiete,
ni nos privemos por amontonar de estar convertidos hacia vos.

Hechos un cuenco de deseo y esperanza.

viernes, noviembre 30, 2007

La esperanza
tiene gusto a pan

levantate y comé
queda mucho por andar

saborear la meta
en medio del camino
para seguir andando
Enseñame el secreto de la ofrenda
el misterio del don
o mejor
desaprendeme las mañas
urdidas en las noches de la confianza

mostrame como el mundo sólo puede entrar
en una mano abierta
como la tuya

jueves, noviembre 29, 2007

En torno al Adviento

Ya falta poco para que comience Adviento. Si bien nada le gana a la belleza del Triduo y el tiempo Pascual, y cada uno de los tiempos del año litúrgico tiene su riqueza y particularidad, Adviento es (me animo a decir), el que nos regala una espiritualidad más adecuada al tiempo en que vivimos.

Estoy cada vez más convencido de que si en otras épocas hemos atravesado crisis de fe, hoy pareciera estar en juego la esperanza. Muchas personas creen (en distintas cosas) pero aún dentro de ellas muchos parecen sucumbir al resentimiento, la desesperación, la mirada apocalíptica y los malos augurios.

Entonces hace hace falta darnos cuenta que uno de los títulos de Cristo es "El que está viniendo". El futuro tiene dentro de sí la semilla escondida de Jesús. Si logramos percibirla, encontrarla, entonces la herida puede ser surco y lo que se cae y rompe abono fértil para un mañana nuevo.

Cristo está viniendo, está llegando... Por eso es tiempo de profetas, que no son sólo ni tanto mensajeros del futuro sino auscultadores del presente, capaces de percibir la presencia de Dios en la historia.

Él se acerca... por eso la imagen de este tiempo es María, embarazada de amor y de confianza en que el plan de Dios se cumplirá, porque no hay nada imposible para él.

Jesús sale a nuestro encuentro... por eso hay que estar atentos, vigilantes, a la expectativa.

Adviento de Dios, Adviento de vida, Adviento de esperanza.

viernes, noviembre 23, 2007

Cuando vuelvas (Un texto de Karl Rahner)

Señor, cuando vuelvas como te has marchado, como un verdadero hombre, te has de encontrar a ti en nosotros como el sufrido, el paciente, el fiel, el bondadoso, el abnegado, como quien se mantiene unido al Padre aun en las tinieblas de la muerte, como el lleno de amor y de alegría. Señor, has de encontrarte en nosotros como nosotros quisiéramos ser y no somos.

Pero tu gracia no sólo se ha quedado, sino que ha venido precisamente a nosotros porque tú al subir para sentarte a la derecha del Padre has derramado tu Espíritu en nuestros corazones. Por eso creemos verdaderamente, contra todo lo que nos dice la experiencia, que tú continúas tu vida en nosotros, aun cuando desgraciadamente encontramos en nosotros a nosotros mismos y no a ti. Subiste al cielo y te sientas a la derecha del Padre con nuestra vida. Vas a volver con esa misma vida para encontrar la tuya en la nuestra. Y el que tú la encuentres va a constituir nuestra eternidad, cuando mediante tu vuelta hayamos entrado en la gloria de tu Padre con todo lo que somos, lo que vivimos, lo que tuvimos y lo que sufrimos.

"Volverás", Escritos de Teología VII.

martes, noviembre 20, 2007

Esperar por el otro y para el otro


Sto. Tomás afirma que por la caridad uno puede desear y esperar algo para otro como para sí mismo (Cf. S. Th. II-II q. 17 a.3).

Si estamos unidos
lo que espero entra en tu vida
como un horizonte inesperado
una aurora repentina.

Además, los hombres pueden ser instrumentos de esperanza, como son los santos.

Vos sos para mí
esperanza nueva
certeza de llegada
mano que se tiende
desde la otra orilla
para atracar en puerto seguro.

Esperar por el otro, para darle esperanza. Esperar en los otros, para recibir su esperanza.

lunes, noviembre 19, 2007

Intento de himno de completas (para Cris)

En esta noche llena de esperanza
abrimos nuestro amor y nuestras almas
confiando en tu presencia tierna y viva
para sanar cantando las heridas

Todo nos ha invitado a la alabanza
Todo nos recordaba tu mirada
porque en cada persona y cada cosa
latía el anticipo de tu gloria

Traemos nuestras manos sin más gesto
que el de extender vacios nuestros brazos
para que tu misericordia los bendiga
con todo lo que en ellos faltarìa

Jesús, estrella viva del mañana
recibe como ofrenda la jornada
y haz de la noche que nos acompaña
encuentro con tu amor que nos descansa.

jueves, noviembre 01, 2007

La verdad, el amor y la esperanza

"Que tu Iglesia, Señor, sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando." Así dice la plegaria eucarística V/c. Me he quedado pensando en esto.

Todos estamos buscando un motivo para seguir esperando. Algo que nos invite a mirar más hondo entre la maraña de eventos, datos y dolores para mantenernos conscientes y abiertos al futuro escondido en nuestro hoy.

Pero me llama la atención que son la verdad y el amor, en particular, los que despiertan la esperanza.

La verdad porque ella revela lo que ha quedado tapado por la escoria mezquina que no permite ver lo más profundo.

El amor porque él siempre ve más lejos. O mejor: el amor crea lo que ve, el amor (el de Dios) despierta la belleza de la figura que todos llevamos a resguardo de las heridas y de nosotros mismos, inclusive.

Amor y verdad, fuentes de esperanza.

viernes, octubre 12, 2007

Si a algunos les deslumbra y sorprende la magnificencia de Dios que resplandece en la creación y en los grandes gestos revelados a lo largo de la historia (y a mí también me deslumbran), sin embargo, creo que la omnipotencia de Dios se manifiesta también de un modo particular en los detalles.
A Él no se le escapan los detalles. Y todos sabemos que es en ellos donde se manifiesta el genio de los grandes artistas.

jueves, octubre 11, 2007

Una oración

Ayudame a mirarme con tus ojos
sin la vista opacada por las heridas
ni enturbiada por las exigencias
sino desde tu mirada
amor incondicional
que siempre ve más hondo
y crea belleza donde mira.

miércoles, septiembre 26, 2007

A María de la Merced


Mis cadenas
sólo están rotas
en tus manos

de otro modo
sigo siempre
prisionero

tu amor me mira
rescatador
y tan dulce libera
que ya estoy fuera
con sólo una caricia

cómo decirte
que te quiero tanto
no me sale en tan poco

pero bueno
vos sabrás liberar
el amor
de mis palabras pobres

viernes, septiembre 14, 2007

Y tener un amigo al costado/ para hacer un silencio de amigos... Jorge Sosa, Tonada de Otoño

Amigo es un hermano que se elige, decían. Es cierto. Pero también es real que quizás en la amistad como en pocos vínculos uno percibe que el otro es un don. No hay lazos de sangre ni de otra cosa que el horizonte común y el corazón compartido. Tal vez en la amistad haya un remedio para tanto "amor líquido de este tiempo". A lo mejor su modo tan libre y exigente a la vez nos ayuda a encontrar caminos para el encuentro en tanta relación herida de nuestro tiempo.

La amistad como camino para reconstruir sueños y relanzar utopías. Ese diálogo que enciende los rescoldos y nos recuerda ese camino que hemos elegido en un momento de más ilusión y generosidad. Esa escucha que no juzga pero tampoco condesciende. Ese abrazo que sostiene sin aferrar.



jueves, septiembre 13, 2007

Un poema de Dulce María Loynaz


AMOR ES...

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces....
Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra...

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro...

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen...
¡La esperanza de la estrella!...

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...

Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar ...

¡Amor es resucitar!

martes, septiembre 11, 2007

Somos fruto de la compasión y la oración de Jesús. Él ha visto el dolor, la soledad y la desorientación... y nosotros podemos ser esa respuesta a su súplica al Padre. ¿No es increíble pensar que nuestro nombre es pronunciado en el secreto del abrazo trinitario?

La gente sigue buscando tocar a Jesús, aferrarse a él, rozar al menos el borde de su manto... queda en nosotros recordar el misterio de esa elección, nuestro nombre secreto, pronunciado por el amor... y dejar que la misericordia siga alcanzando corazones y vidas, transformando historias, liberando ataduras.

lunes, septiembre 10, 2007

Avanzar
guiado apenas por tu voz

la intuición de que
aunque
el sendero se hace borroso
la noche más oscura
y la subida más ardua

una esperanza se gesta
y está aurorando esa palabra
que necesito

viernes, septiembre 07, 2007

Sólo el amor hace la síntesis

La palabra "síntesis" suena probablemente más a resumen de texto que a realidad del corazón. Y sin embargo, el anhelo por ella es uno de los más profundos deseos del alma. ¿No deseamos todos tener el corazón entero? ¿No nos desgastan los miles de tironeos internos que muchas veces desperdigan nuestra fuerza y hacen borroso nuestro rostro y nuestra acción?

El amor recoge con cariño las hilachas de nuestro ser y las anuda en torno a una matriz nueva que da a cada cosa su sentido y su integración. Tendremos que preguntarnos entonces: ¿qué es lo que nos apasiona, lo que nos mueve y con-mueve, el motor (tantas veces secreto) de nuestros gestos? Y si no aparece un horizonte, buscarlo, gestarlo, encontrar ese lugar donde el corazón descubre que se le pone nombre y símbolo a los deseos profundos... y allí comienza a unificarse nuestro ser, a develarse la trama..

domingo, agosto 26, 2007

Leyendo a Tagore

Sólo un poeta podía lograr que sus versos llegaran tan hondo al alma aún pasando del original al castellano (¡Gracias J. R. Jiménez!). No se me ocurre qué decir de Tagore porque es una poesía tan límpida que agregarle algo simplemente resta. Lean y disfruten.

******************

Tuya es la luz que salta de la sombra, el bien que mana el corazón partido en la pelea. Tuya la casa que abre la puerta al mundo, y el amor que llama a los campos de batalla. Tuyo es el don que es ganancia cuando todo es pérdida, y la vida que fluye de la caverna de la muerte. Tuyo es el cielo que yace en el barro de cada día; ¡y en él estás para mí, y en él estás para todos!

******************


Cuando pensé hacer tu imagen con mi vida, para que los hombres la adoraran, yo te di mis cenizas y mis deseos, mis ilusiones, mis sueños de colores. Cuando te pedí que hicieras con mi vida la imagen de tu corazón, para que tú la amaras, tú me diste tu fuego y tu hierro, tu verdad, tu hermosura y tu paz.


Oración


Cada vez más sencillo
como la Cruz
cada vez más luminoso
como la Pascua
cada vez menos verso
y más Palabra

martes, agosto 21, 2007

I'm like a bird, I'll only fly away
I don't know where my soul is,
I don't know where my home is.
Nelly Furtado


Una parte nuestra
quiere andar sin raíces
que no es lo mismo
que andar libre.
Esa inquietud errante
huérfana y enloquecida
que sólo se remansa en el encuentro

igual
te mata más cuando la ves
mordiendo a otros
más desprotegidos
que ni saben que andan por ahí
sin raíz ni casa
sin lugar de descanso
sin abrazo ni mirada



lunes, agosto 20, 2007

Un amor lúcido

No puede haber amor sin verdad. Pero a la vez, quien se para sólo del lado de la verdad corre el riesgo de perder el abrigo del amor y caer en el escepticismo, la risa cínica o la crítica descarnada (sin carne, sin calidez... sin amor).
Parece necesario que haya un amor lúcido. Una mirada que descubre lo más profundo de la historia, las personas y las cosas, de las instituciones y aquellos que la integran. Así, desde el amor se anima a decir la verdad, pero como quien corrige desde dentro y no critica desde afuera. Sabe además que amor no es ingenuidad ni callar las cosas, sino luz que revela las oscuridades y busca erradicarlas. Pero justamente porque es luz mira más hondo que la oscuridad y descubre la esencia más profunda de las cosas. Por eso el amor lúcido siempre es esperanzado. Porque intuye a Dios obrando aún en el caos y la ambigüedad. Y se anima siempre a seguir esperando.

sábado, agosto 11, 2007

Un viaje

Desde que Jesús dijo "vayamos a la otra orilla", la Iglesia ha encontrado en la imagen de la barca y la travesía un símbolo de su existencia. A lo largo de su historia, aparecen viajeros ilustres. Navegantes que recuerdan a la Iglesia su condición de peregrina, su historicidad, y los dos elementos que creo son esenciales a cualquier viajera/o: la confianza en que se llegará a destino y la conciencia de la precariedad de medios e incertidumbre del viaje.

Uno de esos viajeros es San Brendano (Brendanus, supongo, en latín y Brendan para los irlandeses). Un monje de quien ha quedado una leyenda, un relato, que cuenta que él, junto con otros compañeros, se aventuraron en una travesia buscando el paraíso terrenal. El relato es lo que se llama en la tradición celta un immram, un periplo hacia el otro mundo.

Independientemente del contenido de la historia, el símbolo de Brendano y sus compañeros resulta fascinante y elocuente para nuestro tiempo. ¿Y si nos animáramos a navegar mar adentro, como decía Jesús? Salir hacia lo desconocido e incierto, menos pertrechados, más deseosos de la aventura, del encuentro. ¿No habrá miedo y falta de confianza en la providencia en ciertas negativas a marchar hacia ámbitos fronterizos? ¿No habremos dejado que el antiguo temor a los monstruos marinos se convierta en prejuicios que nos amarran a puertos viejos?

Tal vez haga falta que algunos se lancen al mar y que el olor de aire salado que traen de sus viajes despierten en otros el anhelo de navegar, de encontrar otras tierras y contar nuevas historias.

viernes, agosto 10, 2007

Todavía no se ha manifestado lo que seremos (1 Jn 3, 2)

Algo
se está gestando

un rumor de luz
una nota silenciosa
cada tanto se abre paso

y anticipa
¿qué?

no lo sé

pero sé
que sos vos

atrayendo
llamando
casi sin llamar

haciendo que todo
empuje hacia vos

sé que sos vos

es sólo una chispa

pero es el mismo fuego.

Para ayudarnos a creer

Es necesario empezar por desovillar el relato propio. Encendernos los fueguitos, como decía un poeta, con historias y cuentos. Como hizo Jesús con los discípulos de Emaús. Contar nuestra historia de modo tal que podamos percibir y hacer percibir en ella el paso de Dios, el hilo que anuda la trama.
Cuando amenaza el desencanto, se hace más necesario el relato. El final de otros cuentos aviva la esperanza de que el nuestro también terminará bien. Su sendero nos hace ver que otros han vivido lo mismo. El inicio genera esa expectativa y el deseo que sólo puede producir una primer página, esa misma página que se abre en nuestro libro cada mañana.
La posibilidad de un nuevo relato. Y la certeza de una conclusión feliz.

miércoles, agosto 08, 2007

Mujeres del barrio

Ellas no lo saben, pero están dando a luz a cada instante
pariendo vida de cada muerte
¿Dónde está el secreto? ¿la llave que transforma, el sí que da vuelta la trama de la historia?
Ellas no lo saben, pero están dando a luz el mundo
Hay algo Tuyo en ellas,
tan Tuyo, que quizás por eso mismo se oculta
y en ese esconderse
sigue haciendo girar la historia, el tiempo donde vos convertís
los estertores en gemido de parto

martes, agosto 07, 2007

Enseñame esa ternura tuya
que se toma el tiempo de romper cadenas con caricias
el don de la palabra que despierta y cura
el abrazo que sostiene sin retener
la risa hecha de alegría, sin rastro de burla
la compasión de los gestos escondidos
discreción que se oculta hasta del propio corazón
y permanece guardada en un recodo del amor del Padre


esa ternura que necesito tanto
para entrar en el silencio
sin prisa ni tropiezos
para recibir al otro
como lo harías vos

¿será así todo
en el corazón del misterio?

una ternura firme, un amor tan apasionado como suave
un arroyo de seda cálida
el abrazo del fuego que no hiere ni consume
pero hace arder...

martes, julio 31, 2007

Sólo sé que tengo
el camino en las venas
estoy hecho de despedidas y horizontes
tal vez al final del recorrido
encuentre en el trecho andado
el contorno de tu rostro sonriéndome
¿Por qué será que nos aferramos tanto al pasado? Quizás sea por el miedo que da ese espacio, inevitable pero temible, en que tenemos que permanecer con las manos vacías hasta que el futuro las llene con su promesa.

domingo, julio 29, 2007

Misión

No esperes más

partí ahora mismo

¿No escuchás

el grito de tu hermano

el grito de tu sangre

el grito de la tierra?


¿No sentís el fuego

que se hace camino

para abrir senderos?


Entonces no dudes,

ponete en camino

hace falta gente

hacés falta vos


y si te da miedo

tu pobreza

tranquilo:

es requisito

salir con lo puesto

para que se note

que esto es cosa de otro

que venís de parte

de alguien más grande


Salí, entonces,

a lo desconocido

el amor es tu guía

el encuentro tu puerto


No esperes más

no frenes más

el abrazo del fuego

lunes, julio 16, 2007

The world is moving to the song I hear
Matisyahu, Time of your Song

En algunos momentos el oído se afina
e intuye detrás del ruido
un ritmo universal
la métrica del mundo
cifrada en un instante
regalada en clave

uno quiere sumarse, claro,
y tratar de desentonar
lo menos posible

tu palabra es el diapasón
me permite reencontrar mi voz
para sumarme a ese aparente barullo
y cantar mi acorde, tan pequeño como insustituible




martes, julio 10, 2007

Y yo que no sabía
que la vida estaba
más cerca de lo que imaginaba
más frágil que mis sueños
más fuerte que mis miedos
pero sobre todo
escondida
le gusta
esconderse
jugar a desilusionarnos para
sorprender
en los lugares menos esperados
en las personas más desconcertantes
en los dolores que te tocan
y la esperanza que elegimos siempre, siempre

viernes, junio 29, 2007

Murió pobre y olvidado...

... dijeron de más de un personaje histórico... Terrible, ¿no es cierto? Pensar que tantas vidas se silencian y se pierden en una nada donde no hay lugar para rostros ni voces.

Quizás por eso uno de los atributos que parece estar más cercanos al corazón de Dios es el de la memoria... se repite como una letanía en la plegaria eucarística: "Acuérdate de tu Iglesia... acuérdate de nuestros hermanos que se durmieron... acuérdate"... La memoria de Dios, infinita como su amor, permite que nada ni nadie se desintegren en la nada... toda la historia, todo gesto de amor escondido, toda lágrima que para otros es inútil, todo arrojo desinteresado, todo, todo, todo... está guardado en el recuerdo de Dios. Para que nadie se pierda.

A María encinta


Todo escucha, futuro y esperanza
no hay lugar para la duda, aunque el mañana y el mesías sean
por ahora pura promesa,
pataditas de vida que animan a confiar

La estrella de la fe en el pecho, la luz que acompaña en la noche para ir hacia adelante


Ojos cerrados de concentración, auscultando quizás los latidos fuertes del Corazón naciente del Hijo...

Y la mano hecha un cuenco de oración, para recoger más la Palabra.

Como vos, vamos pariendo vida y Cristo en el camino,
en ese intento constante que es nuestra fe.
Nos sabemos en tu seno, acariciados por ese brazo que cuida y da calor de Evangelio.
Sonrisa humilde de Dios, que tu vientre sea el lugar de la Pascua.
Escuchadora, poné tu mano en nuestros oídos para que no se nos escapen los vagidos de Jesús en nuestra historia

sábado, junio 23, 2007

Una frase que salva

Olegario González de Cardedal, uno de los teólogos más importantes del pensamiento católico contemporáneo, es célebre en el ambiente por la enorme cantidad de citas que pone en sus obras. Le preguntaron por qué cargaba sus libros con tantas frases de otros autores. La respuesta no pudo ser más contundente: "Porque más de una vez, una buena frase me salvó la vida".

Más de una vez... Una frase dicha por otro puede sacarnos del encierro. Despertar algo nuevo que estaba escondido en nuestro interior, esperando el contacto creador de una palabra buena. Esa frase se convierte así en el puente a un futuro. Yo tengo unas cuantas que me han dado luz en distintos momentos o han sido una invitación a dar un paso más. Acá van algunas:

  • "El lugar de la herida es también el de las energías creadoras" Hno. Roger de Taizé 
  • "Tú eres valioso a mis ojos y yo te amo" (Isaías 43) 
  • "Denme todos sus dolores, yo voy a convertirlos en esperanza" Pablo Neruda 
  • "La vida no vale nada/ si yo me quedo sentado/ después que he visto y soñado/ que en todas partes me llaman." Pablo Milanés 
  • "Desconocer la propia dignidad es el comienzo de la desgracia" San Gregorio de Nisa 
  • "Porque después de todo he comprobado/ que lo que el árbol tiene de florido/ vive de lo que tiene sepultado."Francisco Luis Bernárdez 
  • "La felicidad consiste en aceptar y elegir la vida, no en padecerla a desgano. La felicidad viene cuando nosotros elegimos ser lo que somos, ser nosotros mismos aquí y ahora; cuando elegimos la vida tal cual es, con sus alegrías, sus sufrimientos y sus conflictos. " Jean Vanier. 
  • "Donde no haya amor, pon amor y sacarás amor" San Juan de la Cruz. 
  • "Todo es posible para el que cree". Jesús 
  • "Todo terminará bien" Juliana de Norwich 

Y tantas, tantas, tantas otras...

Sobre la cruz

Un cura dijo una vez que la cruz era tener el corazón muy grande y los brazos muy chiquitos. Jesús nunca ama tanto como en la cruz. Sin embargo, nunca parece estar más impotente... y ahí se está regalando la salvación del mundo.
Cuando queremos ayudar al otro y encontramos rechazo; cuando no parecen surgir las palabras de consuelo o aliento a pesar de nuestro esfuerzo; cuando tenemos tanto deseo como imposibilidad de hacer algo por aquellos que amamos... ¿será un eco de ese misterio? De algún modo misterioso... ¿estaremos participando en ese amor crucificado que salva en su entrega confiada?

El encuentro II


Si me llevo tu dolor en mis manos
si encuentro en tus lágrimas el sabor de mi historia
si nos animamos a desentrañar
la cifra de la esperanza
si mis palabras son el nombre
que tu búsqueda esperaba
si la escucha abre ese espacio nuevo
que el alma requiere

puede ser que entre los dos
hayamos alumbrado algo nuevo
que ayude a andar mejor
o al menos
más juntos

viernes, junio 15, 2007

Volver para poder partir

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida...
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenan mi sonar...
Pero el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusion,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazon.

Volver, Gardel y Lepera

Nuestro pasado es una parte fundante de nuestra identidad. Desconocer los fantasmas, las sombras, es arriesgarse a que ellos nos dominen. A que terminemos pensando que nuestra historia nos condena y estamos destinados a repetir una y otra vez aquello que nos ata y detiene a la hora de avanzar hacia la plenitud. Enfrentarlos pide valor, y más de una vez los gritos de los recuerdos pueden hacernos pensar que no podremos superarlos.

Sin embargo, como decían los Padres, "lo que no se asume no se redime". Si no podemos aprender a mirar nuestro pasado con misericordia, no será posible vivir nuestro presente con gratitud y nuestro futuro con esperanza. Quien puede descubrir que su historia es parte de lo que lo constituye pero sin definirlo ni condenarlo, ha dado un paso importante hacia la libertad.

lunes, junio 11, 2007

La transformación de Pedro

Pedro, antes de la Pascua, está lleno de palabras grandes y enormes proyectos
Pedro, después de la Pascua, dice "Yo soy sólo un hombre"

Pedro, antes de la Pascua, dice "Yo daré mi vida por ti"
Pedro, después de la Pascua, dice "Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te quiero"

Pedro, antes de la Pascua, quiere decirle a Jesús que va a pasar y qué hacer
Pedro, después de la Pascua, es confianza y escucha.

Pedro pasa por la Pascua
para darse cuenta que no sabe amar
para darse cuenta que Jesús lo hace amar
para encontrarse consigo mismo
para encontrarse con Jesús, que le da su verdadero nombre y su misión
para ser Pastor...

El Encuentro

El primer movimiento del amor
es bajar los brazos

Romano Guardini


A lo mejor tenemos suerte, y,
sin darnos cuenta, alguien
desarma las trampas
sortea las trincheras


a lo mejor nosotros nos cansamos
de tanta agobiante justificación
de presentar credenciales
y salimos con lo puesto

a lo mejor a mitad de camino, entre mis dudas y tu confianza
nos encontremos

Animarse

Animarse a crear, confiando en que la belleza se abre paso y transforma nuestros balbuceos en palabra.
Animarse a confiar, aunque la herida grite miedos y abismos: del otro lado están el abrazo y el rostro.
Animarse a esperar, con la intuición de que en el surco ya anida y germina la promesa.
Animarse a la alegría, porque una parte de nuestra vida se esconde en la otra orilla y tira de nosotros hacia allí.
Animarse a amar sin límites ni cálculos, sin inversiones.
Animarse a vivir, en una intemperie que nos regala en cada momento algo nuevo...

Un cambio...

... merece ser explicado. El blog empezó como un espacio personal para escribir y poner lo que hago en un formato más legible del habitual... pero esa primera función se abrió a otras. Aparecieron interlocutores, se fue agrandando la casa... y el blog se fue convirtiendo en otra cosa. Mucho más que un lugar para dejar ideas.

A la vez, encontré muchos "pensaderos" dando vuelta por la red. Entonces me pareció que un cambio de nombre podía ayudar. Y quizás este nombre sea más apropiado.

Cada vez que uno escribe, se enciende una llama. Cada palabra puede ser la brasa que encienda un corazón o ilumine un sendero. Tal vez aporte el calor necesario para que alguien pueda sentirse cobijado o impulsado.

El fuego es símbolo del encuentro entre personas, del ingenio humano, del rayo que late escondido en cada cosa y rostro. Pero también es símbolo divino: es el fuego del sacrificio, que convierte en ofrenda aquello que consume, el Espíritu que transfigura desde dentro todas las realidades, convirtiéndolas en luz. Ojalá este blog sea un servicio a esas dos llamas.

Escuchando a Alexi Murdoch

Es de esa música que te traslada al camino... un viaje por la ruta a la madrugada, cuando todo duerme y sólo tenés el camino delante tuyo, puro porvenir, puro anhelo de lo que vendrá. Altamente recomendable. Y encima, muy buenas letras.


All Of My Days - Alexi Murdoch

Well I have been searching all of my days
All of my days
Many a road, you know
I’ve been walking on
All of my days
And I’ve been trying to find
What’s been in my mind
As the days keep turning into night

Well I have been quietly standing in the shade
All of my days
Watch the sky breaking on the promise that we made
All of this rain
And I’ve been trying to find
What’s been in my mind
As the days keep turning into night

Well many a night I found myself with no friends standing near
All of my days
I cried aloud
I shook my hands
What am I doing here
All of these days
For I look around me
And my eyes confound me
And it’s just too bright
As the days keep turning into night

Now I see clearly
It’s you I’m looking for
All of my days
Soon I’ll smile
I know I’ll feel this loneliness no more
All of my days
For I look around me
And it seems He found me
And it’s coming into sight
As the days keep turning into night
As the days keep turning into night
And even breathing feels all right
Yes, even breathing feels all right
Now even breathing feels all right
It’s even breathing
Feels all right


Buscar algo, dejar que el deseo se avive... no quedarnos con lo de siempre, lanzarnos al camino con la única certeza de la incertidumbre... sabiendo al mismo tiempo que el camino tiene algo de la meta, la misma senda tiene el color de nuestro destino, porque todo en ella nos habla de la llegada... de la soledad hacia el encuentro.

viernes, junio 01, 2007

Un poema de R. S. Thomas












Praise

I praise you because
you are artist and scientist
in one. When I am somewhat
fearful of your power,
your ability to work miracles
with a set-square, I hear
you murmuring to yourself
in a notation Beethoven
dreamed of but never achieved.
You run off your scales of
rain water and sea water, play
the chords of the morning
and evening light, sculpture
with shadow, join together leaf
by leaf, when spring
comes, the stanzas of
an immense poem. You speak
all languages and none,
answering our most complex
prayers with the simplicity
of a flower, confronting
us, when we would domesticate you
to our uses, with the rioting
viruses under our lens.


jueves, mayo 03, 2007

El amor por encima de todo

Todos enfrentamos decisiones importantes, y no tanto. Día a día, momento a momento, estamos delante de opciones que de un modo u otro condicionan y encauzan nuestro obrar. Cada decisión, a su vez, si se la asume con responsabilidad, pide una serie de preguntas que nos ayuden a ver si nuestra opción debe ser por el sí o por el no. Lonergan, un teólogo, dice que antes del nivel de la decisión tienen estar siempre las preguntas.

Creo que una buena pregunta, aunque a alguno le resulte un tanto näif, a la hora de tomar una decisión, sobre todo aquellas que marcan, que pueden determinar el curso de nuestra vida de un modo importante, es: "¿esto me lleva a amar más?", esto es, "Si elijo esto, o esto otro ¿estaré viviendo un nivel de mayor entrega, una mayor apertura de corazón?"... De este modo, nuestra decisión deja de vivirse en un nivel meramente ético (que es importante pero no definitivo) y pasa a ser también una cuestión de fe y vínculos. Porque esto nos pone delante del otro y de Dios.